La historia de Juan se remonta a la soledad vivida en su niñez, aquel inocente niño que tímidamente asentía con la cabeza cuando los amigos de sus padres le preguntaban “¿te gusta dibujar?”.
Así es, al muchacho le gustaba expresarse mediante el dibujo. Comenzó con autos, ya que su padre era fanático de los torinos, sentía que podía acercarse a él mediante esas pequeñas ráfagas inspiradoras que tarde o temprano lo convertirían en un genio. Pero siempre esa triste desilusión de aquel desabrido “muy lindo Juancho, muy lindo” terminaban aniquilando cruelmente sus ilusiones.
Pronto comenzó a dibujar a sus padres, quienes pensaban que era tierno que su hijo los admirara tanto. Linda sorpresa se llevaron cuando en su libro declaró que lo hacia porque necesitaba expresar lo que veía en su casa, y lo único que sentía era el dominio de sus progenitores en aquella maldita rutina diaria que empezaba a incomodarlo.
La niñez de nuestro ídolo continuó en el psicólogo ya que sus tíos le aconsejaron a aquellos sobreocupados papas que estuvieran alertas debido a que no es común en un niño de 6 años dibujar gente muerta y cachorros que lagrimeaban pequeñas gotas de sangre.
Lo que pocos, incluyendo al Dr. Reinhold, sabían era que presenciaban el reflejo de un artista que tarde o temprano cautivaría al mundo entero.
“Al llegar a la adolescencia en mi colegio, mis refugios fueron la poesía, y los versos románticos, años más tarde se transformaron en motivos para masturbarme, y luego en mis canciones”. Anunciaría en una vieja entrevista a la revista Rolling Stone.
Juan era un poeta desolado, lastimado y al mismo tiempo brillante en todos sus sentidos. Los profesores comprendían que su futuro se basaba en su enigmático arte oculto de ver la realidad con los ojos de un crítico irónico y sátiro.
Pero las chicas ignoraban ese lado oculto y es por eso que por las tardes en lado oculto y es por eso que por las tardes en la tranquilidad de su casa jugaba con la querida amiga de tantos hombres Manuela Soledad Palma, para muchos era algo sucio y horrible, fue él sin embargo quien la supo transformar en una balada brillante como lo fue “Manu” en aquellos tiempos. Más de uno se llevo una sorpresa al saber de lo que trataba dicha canción, pero nunca más allá de cualquier repercusión dejó de ser un éxito.
Con el tiempo, se transformó en leyendo del rock y su música pasó de euforia adolescente a ser un poema transcensorial de arte crítico hacia la dictadura y los años tristes de la historia Argentina.
Luego de divorciarse por tercera vez, muchos aún continúan diciendo que no olvidó a su fallecida primer esposa Julia, habiendo sido considerado un loco inclusive por sus propios fans experimentó el consuelo y la compañía de las drogas.La locura y el vicio es lo que hizo a un soñador, egocéntrico, magnifico, arriesgado y poeta sea llorado todos los 26 de diciembre por su triste desenlace.
martes, 12 de mayo de 2009
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